Los beta-carotenos son uno de los 600 componentes de la familia de los carotenos y tiene actividad pro-vitamina A; es decir, el beta-caroteno ingerido se convierte en vitamina A cuando el organismo lo necesita. El beta-caroteno no es tóxico y tiene más actividad antioxidante que la propia vitamina A pura. De todas las sustancias fitoquímicas, el beta-caroteno ha sido uno de los más estudiados. Numerosas investigaciones han mostrado que aquellas personas que siguen una dieta rica en beta-caroteno, tiene menor predisposición frente a enfermedades cardiovasculares y cáncer.

Fuentes naturales de beta caroteno incluyen: zanahorias, patatas, brócoli, mangos, melocotón, espinacas y albaricoques.

El beta-caroteno es un importante agente anti-radicales libres siendo muy útil en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer (cáncer de aparato digestivo: colon, recto, estómago, intestino, esófago, garganta; cáncer de pecho; cáncer de útero; vejiga o pulmón).

En un estudio realizado en Nueva York, se observó que las mujeres con cáncer de pecho tenían menores concentraciones de beta-caroteno en plasma frente a un grupo de mujeres sanas.

Otro estudio sugirió que un incremento en la ingestión de beta-caroteno estaba asociado a una reducción del 32% en cuanto a la aparición de cáncer de útero.

El beta-caroteno protege al organismo frente al daño producido por los rayos ultravioletas. Además, estimula el sistema inmunitario por lo que se está utilizando en pacientes VIH positivos, no para curar la enfermedad pero si para reforzar el sistema inmunológico que en estos enfermos se va debilitando muy rápidamente.

Por último, el beta-caroteno (al igual que los antioxidantes en general) protege al ojo de la formación de cataratas.

Beta-Carotenos

La ingestión de alcohol disminuye las concentraciones de beta-caroteno en el hígado. Así mismo, en enfermedades como hipotiroidismo y diabetes los pacientes tienen dificultad para realizar la reacción bioquímica de conversión entre el beta-caroteno y la vitamina A.

Dosis recomendadas

3 mg de beta-caroteno equivale a 5000 UI (Unidades Internacionales) de Vitamina A. 5000 UI equivale a 1000 UI de Retinol (precursor de la Vitamina A que se encuentra en alimentos de origen animal).

La dosis recomendada en medicina antienvejecimiento es de 20.000 a 50.000 UI, aunque no hay dosis recomendada establecida para el beta-caroteno.