Vamos a aprender un poco acerca de cómo la forma que tenemos de pensar condiciona todo lo que hacemos, y por ello también los entrenamientos y competiciones.

Para empezar vamos a hablar del Bienestar Subjetivo. Este término nos indica cómo la persona se siente de bien, de feliz con lo que hace, y es muy importante para el deporte y la vida. Se ha demostrado que la personalidad influye en el modo en el que percibimos nuestro grado de felicidad por el hecho de ver la vida de un modo diferente.Los mismos sucesos pueden ocurrirle a dos personas y afectarles de un modo totalmente diferente dependiendo de cómo se tome la situación. 

Para entender los modos de ver las cosas vamos a intentar explicar dos términos de psicología muy vinculados a cómo explicamos nuestros éxitos y fracasos: el Locus de Control y la Autoeficacia.

Por Locus de Control entendemos si tenemos control de lo que nos ocurre o no. Decimos que el locus de control es Interno si le damos la explicación de las causas a nuestras propias capacidades, y es Externo si se debe a causas que están en el ambiente, en otras personas, etc.

Sobre el locus de control interno podemos decir que tenemos más control que sobre el externo, aunque no siempre es así. Tenemos control sobre el esfuerzo, la actitud ante los retos, pero nuestra capacidad de hacer determinadas cosas puede verse limitada.

Si describimos el locus de control externo podemos decir que son causas debidas a factores fuera de nuestro control como puede ser el clima, la dificultad de la actividad, otras personas, la suerte, los obstáculos.

Después de conocer ambos locus vamos a ver cómo influye el hecho de ver los fracasos o los éxitos con uno u otro locus.

  • Éxito. Si atribuimos nuestro éxito a un locus de control interno quiere decir que estaremos pensando que hemos ganado algo porque nos lo merecemos, porque somos buenos en ello y es lo normal. Si lo explicamos por causas externas podemos pensar que hemos tenido suerte o que nos han ayudado.
  • Fracaso. Atribuimos a causas externas como el clima, la mala suerte o que los demás nos han perjudicado. O podemos atribuir el fracaso a nuestra falta de capacidad, falta de esfuerzo y demás explicaciones por causas internas.

Como se puede ver lo más motivador es explicar los éxitos por causas de locus interno, es decir, por nuestra propia capacidad; y explicar los fracasos por circunstancias externas a nuestro control, tener mala suerte o mal clima.

También se puede decir que las circunstancias pueden ser estables, cuando normalmente es así, o inestables, cuando ha ocurrido por casualidad o como circunstancia especial.

Los grandes campeones tienden a tratar de ver los éxitos como ocurridos por causas internas gracias a su capacidad y estables por ser algo que no ha ocurrido de manera fortuita, sino que se podría volver a repetir. También pueden atribuir los fracasos a causas internas para tratar de mejorar para la próxima ocasión y tratar de esforzarse más, pero es recomendable que sólo se haga esto si no supone un golpe a nuestra autoestima.

La gente con baja autoestima tiende a dar explicación  a sus fracasos por factores internos y estables, es decir por su incapacidad y además ver la situación como constante, sin posibilidad de cambio. Ese modo de pensar hace que muchos se estanquen en el entrenamiento y acaben dejándolo.

Todo esto tiene mucho que ver con la Autoeficacia. Se puede entender como la eficacia que percibimos que tenemos cada uno. Si nos situamos en la primera circunstancia, causas internas y estables del éxito tendremos una autoeficacia muy elevada, lo que nos llevará a plantearnos retos más grandes y avanzar mucho más en nuestros entrenamientos y competiciones.

Si tenemos un concepto del fracaso como interno y estable, nuestra autoeficacia disminuirá, por lo que nos veremos como incapaces, incompetentes y poco fiables, lo que nos llevará a rebajar mucho nuestra exigencia y a acabar dejando el entrenamiento por pensar que no podemos llegar lejos.

Con este artículo no se pretende que los deportistas se autoengañen y piensen que el fracaso es siempre consecuencia de factores de los que no tienen responsabilidad sino hacer que la mente del deportista sea capaz de enfrentarse a determinados momentos y se haga fuerte para afrontar retos importantes. Si pensamos que vamos a fracasar fracasaremos o no nos creeremos que hemos ganado por nuestros méritos. Si pensamos que vamos a ganar y que tenemos cualidades para el éxito es muy probable que nos lo acabemos creyendo y consigamos grandes logros.