A medida que el tiempo pasa, vas adquiriendo destrezas, experiencia y conocimientos, te vas encontrando con casos estándar, es decir, coincides muchas veces con la misma situación o pregunta, como estar en un eterno déjà vu. A veces, al entrenar, podemos pasarnos al hacer abdominales diariamente, cuando los abdominales se han de trabajar como cualquier músculo, el exceso es perjudicial.

Lo principal

Para ello debemos saber que lo principal es la dieta, todos conocemos la famosa frase de: “las abdominales se consiguen en la cocina”. No le falta razón, la dieta es un 70% del cuerpo de cada persona y dependiendo de la dureza de la misma y del entrenamiento tendremos unos resultados u otros.

Asumir objetivos

Tenemos que ser consecuentes con nuestros hábitos, es decir, si no tenemos unos buenos hábitos, no vamos a tener unos abdominales definidos; parece una obviedad, pero no lo es. No se trata de sudar, el sudor es líquido que pierdes y recuperas al ingerirlo, es trabajar de forma constante para que poco a poco vayas perdiendo la grasa acumulada en tu cuerpo, controlando las cargas de hidratos y jugando con las calorías gastadas e ingeridas.

Plan adecuado

¿De qué sirve hacer horas de cardio si luego lo estropeas comiendo de forma inadecuada? Has hecho un esfuerzo monumental que no aporta nada si después del gym comes una hamburguesa, bocadillo o cualquier cosa, así no estaremos progresando, al contrario, al final tienes más perjuicio que beneficio.

Debes establecer un plan adecuado para estructuras tus comidas y las ingestas necesarias antes y después del entrenamiento. Cuanto más planifiques, mejor llegarás a tu objetivo. Entonces sí merecerá la pena, porque verás unos resultados, y esos son los que te animarán a seguir en la misma línea; de lo contrario siempre estarás en un punto de estancamiento donde no verás progreso.

Conexiones musculares

Los músculos no son independientes, están interconectados, es decir, cuando trabajamos la musculatura, estaremos estimulando secundariamente otros músculos. De esta forma, el abdomen, y en general el core, lo estamos trabajando de muchas formas, si nos sentamos correctamente, si caminamos o corremos, en el caso del gimnasio, si ejecutamos ejercicios de diferentes grupos musculares, involucraremos en mayor o menor medida al abdomen.

Conclusión

Para conseguir un buen abdomen, debemos planificar qué es lo que queremos exactamente y hasta dónde estamos dispuestos a llegar. Conseguirlo es posible pero tiene su proceso, debemos tener en cuenta que el plan alimenticio es prioritario, respeta los macros recomendados y haz una rutina donde el cardio esté presente; es importante segmentar el entrenamiento por días y grupos musculares. Recomendamos ponerte en manos de un profesional, es la forma más segura y directa de llegar a un objetivo fijado, para no ir dando palos de ciego. El resto, ponerse manos a la obra, sabemos que el camino no será fácil, pero estamos seguros de que al final del túnel, habrá valido la pena.