Lesiones diarias que podemos evitar

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Desde que nos despertamos hasta que nos acostamos estamos en constante «peligro».

Un conjunto de malas costumbres o posturas pueden crearnos lesiones molestas y duraderas pero que con una serie de sencillos consejos podremos prevenir y evitar.

Cuando nos encontramos en la parada del autobús, estáticos o en otra situación tenemos muchos la manía de apoyarnos solo sobre una pierna, primero debemos darnos cuenta de esta postura e intentar corregirla siempre que nos percatemos de ello. Alternar de pierna el peso de nuestro cuerpo o intentar repartir el peso sobre las dos piernas es un buen método de evitar que nuestros músculos de las extremidades inferiores que apoyamos no se nos carguen y a lo largo del día nos produzca molestias. Al igual, otra mala postura, en el caso contrario es cruzar las piernas, cuando estamos sentados, en muchos casos si excedemos el tiempo de esa postura podemos llegar a tener lesiones y molestias en la rodilla. Una buena forma de evitarlo es alternar la pierna que se encuentra encima o directamente evitar esta posición.

Muchas personas a lo largo del día nos pasamos largas horas sentados, en el coche, en la silla de la oficina o en clase y puede dar lugar a malas posturas e incorrectas posiciones de la espalda, provocando fuertes molestias y lesiones a largo plazo. Debemos concienciarnos de esto y cuidar bastante nuestra espalda ya que es el eje central de nuestro cuerpo y muchas personas sufren fuertes dolores cuando son adultos y ya no hay ninguna solución a esto. En el caso anterior de estar sentados también se pueden acortar los flexores de la cadera, lo que hace que ésta se incline hacia delante. Esto provoca que tu espalda se hiperextienda y debilita tus abdominales profundos.

postura ordenador

Otro mal hábito es el de llevar zapatos inadecuados, y no me refiero solo a las mujeres, incluyo a ambos ya que muchos por modas o costumbre llevamos zapatos/playeras planas que nos impide que la planta del pie adquiera su forma correcta y al apoyarse sobre el suelo la curva que posee nuestra planta vaya desapareciendo gradualmente y nos provoque fuertes dolores. Ya no solo la planta del pie sufre, también nuestra espalda porque nos impide ir rectos. Una buena solución a este problema es durante los momentos en los que estemos libres y por ejemplo en nuestra casa deshacernos de nuestras zapatillas y andar descalzos durante un tiempo ya que nuestras articulaciones volverán adquirir su forma normal siempre teniendo en cuenta que llevar unos calcetines no estaría de mas para evitar posibles gripes al enfriarse nuestros pies (consejo de la casa).

Y para finalizar otra mala costumbre es ir con la cabeza agachada,  de forma que nuestras cervicales deben adaptarse a esta postura y nos puede producir fuertes molestias en el cuello. Esto suele estar provocado por largas horas de estudio o delante de la pantalla del ordenador, una buena solución es antes de acostarse o en algún momento libre del día realizar una serie de estiramientos sencillos del cuello y espalda.

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Alex Herreras