Categorías
Rutinas

Cómo mantener la motivación en el deporte

convertir-objetivos-metas-posibles-668x400x80xX

Conviene aclarar que entendemos por motivación. Podemos definirla, como aquellos impulsos internos que mueven al individuo a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para conseguir determinadas metas.

Por lo tanto, es fundamental en el mundo del deporte mantenernos motivados para poder alcanzar nuestros objetivos.

En primer lugar, vamos a repasar algunos principios básicos imprescindibles a nivel motivacional y que a veces, tendemos a olvidar:

  •  Diviértete. La motivación máxima se consigue cuando las personas disfrutan con lo que hacen. En ocasiones, tendemos a elegir el deporte más accesible que encontramos, el que nos recomienda un amigo, o sencillamente el que hace la mayor parte de la gente, pero ¿ realmente disfrutamos realizándolo?

El deporte no puede suponernos irritación, sufrimiento o un esfuerzo desmesurado, debe proporcionarnos un momento de distracción, de desconexión y sobretodo, debe hacernos sentir bien, autorealizados.

Si esto no te ocurre, quizás deberias plantearte cambiar de deporte, busca, prueba y elije el que mejor te haga sentir, solo así, podrás mantenerlo durante largo tiempo.

  • Conviértelo en un hábito. Las personas funcionamos mejor con rutinas establecidas, el esfuerzo de respuesta que supone iniciar una acción, como puede ser ir al gimnasio, es menor si ésta, está prefijada y hemos acostumbrado a nuestro cuerpo a un horario en el que realizar ejercicio.

El cerebro tarda 21 días en convertir un comportamiento repetido en un hábito, asi que, organiza tus días y establece un horario en el que realizar deporte, pasado ese tiempo, el esfuerzo de respuesta disminuirá y será el cuerpo el que te pida ejercitarse.

  • Ten en cuenta tu situación personal, laboral y social. Debes elegir una actividad compatible con tu día a día y que no te impida realizar otras actividades que desees hacer. Recuerda, que el ejercicio debe proporcionar bienestar, si se convierte en una obligación y te limita las relaciones con los demás, dejará de cumplir su función. Analiza el tiempo que tienes, la posibilidad de realizar una dieta específica, cambiar tu estilo de vida, y recuerda, elige siempre la opción que te haga sentir mejor.
  •  Sé realista. Establecer metas altas puede motivarnos, pero éstas deben ser acordes tanto con nuestras posibilidades, como con el tiempo y nuestras circunstancias. Divide tu objetivo, en metas específicas más concretas y acortadas en el tiempo y ve modificándolas en función de tu progreso.
  •  Comparte tu pasión. Entrenar con un amigo o comunicar nuestros progresos tanto en nuestro circulo más cercano ,como en las redes sociales ,ahora tan en auge, ayuda a mantener viva la motivación, pues fomenta el sentido de pertenencia en grupo,innato en el ser humano y proporciona una manera saludable de competir, lo que fomentará nuestra persistencia.

Tecnicas psicológicas que te ayudarán a mejorar en el entrenamiento

Todos conocemos la relación existente entre la mente y el cuerpo, y cómo esa relación es bidireccional, es decir, los pensamientos influyen en nuestro comportamiento, del mismo modo que nuestra conducta puede alterar nuestra forma de pensar.

Lo interesante de esta relación, se encuentra en la aplicación que podemos hacer de ello en nuestro entrenamiento, pudiendo utilizar técnicas que ayuden a mejorarlo, utilizando herramientas que mantengan nuestra motivación y nos ayuden a conseguir objetivos tanto a corto, como a largo plazo.

Vamos a pasar a comentar algunas de estas técnicas y como podemos aprender a usarlas en nuestra rutina diaria.

Autobservación: todos hemos oido hablar de la importancia de fijarse unos objetivos concretos, realistas y a corto plazo, y la mejor forma de ir cumpliendo nuestras metas es a través de la observación de nuestra conducta y del registro de nuestros logros diarios. Y ¿Por qué esto es tan importante? Porque nos ayudará a evaluar nuestros progresos de una forma más exahustiva y más visual.

A esto, le sumamos la motivación que supone apuntar nuevas marcas, observar nuestra evolución a lo largo del tiempo y realizar nuestro propio seguimiento, comparando los resultados planificados con los obtenidos.

Autoadministración de contingencias: aprendemos en base a consecuencias, manteniendo conductas que nos proporcionan refuerzos positivos y evitando aquellas con consecuencias negativas. Del mismo modo, mantendremos nuestra persistencia en una tarea y nuestro esfuerzo en la realización de conductas, si estas van seguidas de consecuencias positivas, y evitaremos aquellas que nos lleven al castigo. ¿ De que forma podemos aplicar esto?

Premiándonos si cumplimos con nuestros propósitos diarios y renunciando a ellos si no los cumplimos. En el mundo del deporte, la satisfacción que nos produce un buen entrenamiento suele servir de refuerzo positivo, de la misma forma que un mal dia de entreno nos puede provocar frustación, que actuaría de refuerzo negativo, pero si necesitamos una recompensa extra, podemos premiar nuestro esfuerzo con algún premio material, una salida, un momento de relax…y en caso de no cumplir con lo establecido, prescindir de ello será suficiente para motivarnos en nuestra próxima sesión.

Reestructuración cognitiva: mil veces hemos escuchado que nuestros pensamientos influyen en nuestra manera de actuar pero, ¿ te has planteado alguna vez que quizás sea nuestra mente la que nos impide progresar? Haz la prueba, identifica los pensamientos automáticos negativos que limitan tus capacidades, como pueden ser: “ No puedo más”, “no lo conseguiré” “estoy cansado” y sustituyelos por otros que te ayuden a superarte y a dar lo mejor de tí, como “ puedo hacerlo”, “ soy capaz” o “voy a lograrlo”, recupera una de estas frases en la última repetición de la última serie de tus ejercicios, o en los últimos metros de una carrera y…¡sorpréndete de tus posibilidades!

Establecimiento de objetivos: determinar nuestros objetivos es clave para avanzar en cualquier deporte. Si no tenemos claras las metas que aspiramos a conseguir, no lograremos un esfuerzo máximo pues no visualizaremos ninguna meta.

Para establecer objetivos debemos diferenciar entre 2 tipos:

  • Objetivos de resultado: aquellos que marcan la meta final de manera generalizada, indicando lo que queremos conseguir de manera global, como por ejemplo, tener un cuerpo tonificado y atlético, aumentar la potencia o la resistencia, ganar un campeonato…etc
  • Objetivos de realización: que determinan las acciones que debemos llevar a cabo para lograr los objetivos resultado y marcan el camino a seguir para conseguirlo. Ejemplos, entrenar de 4 a 5 veces por semana, serguir una dieta adecuada, organización de horarios, días de descanso predeterminados…etc

Nuestra atención debe centrarse en estos últimos, ya que al ser acotados en el tiempo, podemos ir cumpliendo con ellos en nuestro día a día, lo que nos provocará un aumento de la sensación de control y un sentimiento de satisfacción que nos hará persistir en nuestras metas.

Como podemos ver, estas técnicas pueden dar un pequeño empuje a nuestro rendimiento, manteniéndonos motivados y favoreciendo nuestro autocontrol, pudiendo ser de gran ayuda tanto para las personas que se inician en el deporte, como para aquellas que llevan más tiempo y se encuentran estancadas.

No debemos olvidar, que todos somos diferentes y no todas las técnicas nos ayudarán por igual, por tanto, te invito a que te tomes un instante y reflexiones acerca de la necesidad de dar un pequeño empuje a tu motivación, en caso de necesitarlo, tan solo tienes que seleccionar la técnica que consideres más adecuada a tu situación y ¡ponerla en práctica!

escribiendo-metas

2 respuestas a «Cómo mantener la motivación en el deporte»

Qué buen artículo, llena de motivación… estoy de acuerdo en que el cuerpo al final acaba habituándose y pidiéndote lo que le das. Enhorabuena! A seguir aprendiendo y disfrutando del deporte 😉

Los comentarios están cerrados.

Salir de la versión móvil